Nuestro recorrido empieza en la ciudad de Bogotá con la olleta y el agua de panela, un clásico tinto colombiano que suele preparar la mayoría de las familias en sus hogares. Ese sencillo pero distinguido café campesino podría marcar el inicio de esta relación de descubrimientos y encuentros en torno a una taza.
La marca se funda en Pinamar en 2026 para explorar las diversas etapas y procesos que llevan de una semilla a la calidez sensorial de un momento. La característica en la que nos centramos es el tostado; hacemos una cuidadosa selección de diversos granos de origen y procesos de postcosecha, prestando atención a las distintas variedades para acercar a nuestros seguidores a un amplio abanico cafetero en expansión.
El sonido de ese primer crack da nombre a nuestra marca, como un recordatorio de nuestro propio proceso de desarrollo y como continuidad de una tradición que llevamos en el linaje y acercamos al mundo.
CRACKS, Tostadores de Café